Estos son tiempos para enriquecer el espíritu siendo agradecidos por lo que tenemos. Aún en momentos de peligro e incertidumbre, aprendemos a ser fuertes, a combatir el miedo y a darnos cuenta de que la vida puede cambiar en instantes. Por ende, depende de nosotros que este virus sea algo que NO enferme nuestra mente y nuestro espíritu.
Aquellos que tienen trabajo, a pesar de que la economía está comprometida, que den gracias por tenerlo. Aquellos que tienen que estar aislados por fuerza mayor, que se nutran sabiendo la fortaleza que tienen para estar lejos de los seres queridos.
No hace mucho tiempo atrás, una sabia amiga, me enseñó a abrazarme a mi misma. A decirme que me quiero. Este es un excelente momento para practicar eso. Autoalimentar nuestro amor, usar las redes sociales para compartirlo y crear un antídoto para que, este virus, no nos enferme mentalmente y no nos quiebre.
Sembremos todos los días nuestra semilla, así al final de esta crisis, veremos florecer nuestro trabajo. Nutramos nuestro entorno de cosas positivas y agradecimientos.
El problema ya está, todos sabemos de eso, todos recibimos consejos e ideas de cómo cuidarnos. Dejemos de repartir vídeos de lo mismo, una y otra vez. Usemos ese tiempo para orar, para plantar una planta, para caminar, para escribir una carta de amor, aunque escribamos para nosotros, y para ser conductores de buenas energías.
Cómo Life Coach, me pongo a tu servicio para, que entre ambos, hagamos de ésta situación actual, una enseñanza de vida. Mi aporte? Ayudar en lo que pueda.
Comunícate conmigo a través de esta red, por messenger o si tienes mi número. Me honrarás con tu consulta.
Que tu día sea iluminado y tu espíritu esté en paz….🙏🏻
